sábado, 14 de abril de 2007

Vonnegut


10
Billy Pilgrim ha volado fuera del tiempo.
Billy se ha acostado siendo un viejo viudo y se ha despertado el día de su boda. Ha entrado por una puerta en 1955 y ha salido por ella en 1941. Ha vuelto a traspasar esa puerta y se ha encontrado en 1963. Ha visto su nacimiento y su muerte muchas veces, según dice, y viaja al azar hacia cualquier momento de su vida. Eso dice.


9
Tuve la sensación de que lo primero que leí de Kurt Vonnegut fue Matadero Cinco. Mentira. Seguramente, la memoria me jugó un traicionero, aunque comprensible salto temporal, y apenas unas horas después de recibir la noticia, de salir un poco del estado de shock, por una casualidad leí en mis propias frases el título Galápagos. En ese momento pude hallarme de nuevo recostado con mi perro a un lado, leyendo con hambre una de las historias más peculiares y espectaculares que mis ojos han registrado. En cosa de dos o tres días, ocupando cada intersticio de tiempo libre e incluso dejando para después citas y obligaciones, acabé con las 319 páginas, con ganas de seguir leyendo, imaginándome como serían mis descendientes con aletas y pensando en lo pesado que es el cerebro humano.
Curiosamente, Matadero Cinco había sido adquirido un año antes. La lectura, postergada hasta el momento preciso, ese que, ahora entiendo, siempre supe cuándo sería. Unos meses más tarde.

8
Anoche tembló. Se estremeció la tierra, aunque no todos pudieron sentirlo. Para mi no fue sorpresivo, ni se redujo a un breve espacio geográfico sino al Universo entero. Así que sería mejor decir que en la noche que unió a los días 12 y 13 de abril, una onda sacudió todo el espacio, abarcando la Tierra y llegando hasta Trafalmadore. Era una reacción esperada, si acaso anunciada. Días atrás cayó y golpeó su cabeza. El daño, irreversible, logró lo que no pudieron bombardeos, soledad y somníferos. Kurt Vonnegut falleció el 11 de abril.

7
JJ no quiere repetir frases hechas, ni hablar del vacío que deja en la literatura mundial en general, estadounidense en particular.
JJ sólo piensa en el vacío interno.
Una de las pocas velas que alumbran su corazón se ha apagado.
Aunque el resplandor de su presencia se adivina atemporal.
Uno de los últimos escritores estadounidenses que admira.
El único que, quizás de forma inocente como él sólo, esperaba o mejor dicho deseaba y soñaba conocer algún día.

6
Hace casi un año (cosa de días solamente) me asomé por la puerta que cruzó Billy Pilgrim y pude ver lo que se cernía sobre mí. Pude anticipadamente ver la destrucción, la depresión brutal, envolvente y asfixiante, la tierra yerma como resultado final. Lo que sucedió fue acaso más terrible de lo anunciado tras la puerta. Sin embargo, es, entre otras pocas cosas, gracias a Billy Pilgrim que hoy sigo respirando.
No exagero. De no haber tenido la oportunidad de abrir puertas y encontrarme por momentos aturdido bajo el sol de Aguascalientes, por momentos sentado bajo Rectoría mirándola ir y luego venir con su blusa a rayas de colores, por momentos brindando al abrigo de un hospital abandonado. Abriendo esa puerta también hubo instantes, quizás más breves y difusos, en que me hallé entrando a una librería para ver entre mis manos un libro con mi nombre, caminando por las calles de Tanger muchos años después de Burroughs, encontrando a mi Tristessa y, por supuesto, contemplando Dresde...
Sin las oportunidades de la puerta que abrió Billy Pilgrim, probablemente en este instante estaría entre vapores platicando con Vonnegut.

5
Podría ser la percepción del tiempo. La admiración por ciertos escritores reflejada en los propios textos. Quizás las historias familiares, las historias con suicidios. O la inconformidad. Lo más probable es la soledad. La depresión. Podrían ser, en general, varias coincidencias en las historias personales, parte de lo que une a JJ con Vonnegut. Sin embargo, él no conoce demasiado de la vida personal de Kurt. Si acaso algunos datos. Porque prefiere los libros. Los puentes tendidos por palabras. Por la voz del autor resonando con el timbre de la voz interior de JJ.
JJ le tiene enorme admiración por ese estilo tan peculiar que lo ubica a la vez dentro y fuera de los escritores de ciencia-ficción. Bah! JJ lo admira porque en sus libros se transpira vida y crítica. Son humanos. JJ espera algún día escribir algo mínimamente decente.

4
Luego de haber descendido hasta un pantano del infierno. Después de pasar meses tratando de no ahogarme, un día, sin advertirlo, estaba de nuevo pisando la tierra. No es fácil encontrarse en un punto donde ya no cruza ningún camino. Donde todas las veredas parecen haber sido borradas. Y empezar de nuevo. Trazar una idea. Trastabillar. Un paso cauteloso. Otro más. Y de nuevo, por instantes primero breves y luego cada vez más prolongados, corriendo y jugando.
No es que tenga una nueva oportunidad, más bien siento que me he dado una nueva oportunidad. Parto de cero y salto hacia la nada. Pero con la certeza de la puerta Pilgrim, esa que me permitió ver el futuro que quiero, para comenzar a trazar el camino desde la tierra yerma.

3
Proyecto muchas veces postergado. Después de que hace un par de semanas un correo de Miguel Ángel lo trajera desde el olvido. Sabiendo que siempre el tiempo nos alcanza, a veces nos carcome, hoy inicio este blog. Puede enrolarse en él quien así lo quiera. Será bienvenido.

2
JJ soñaba con hacerse escritor un día. JJ soñaba con vivir al lado de una Osa. JJ soñaba con muchas vidas posibles. JJ sólo soñaba. Pero JJ ya no es “JJ”. Hace un par de meses volvió a abrir una puerta y logró verse escribiendo, ya no soñando que escribía.
Hoy, sólo espera poder llegar a ese lugar que se vislumbraba lejano desde el quicio de aquella puerta. Ese otro extremo en el cual Kurt Vonnegut y Billy Pilgrim movían la cabeza en señal de aceptación. JJ espera convertirse en una célula evolucionista, que es la manera en la que Vonnegut entendía a los escritores.

1
Murió a causa de lesiones cerebrales causadas por una caída en su casa. Es triste iniciar un blog con la muerte de una de las personas que más huella han dejado en mi vida... a muchísimos niveles. Siendo “simplista” podría decir que Vonnegut ha definido en buena medida lo que soy y quiero ser. Y aunque sea triste, por lo que acabo de escribir, tampoco deja de ser consecuente que inicie de esta manera.
Vonnegut no se ha ido. Creo que él lo supo desde siempre y en este momento se encuentra sentado frente a su máquina escribiendo lo que ocurrió hace unos días, después de su caída:

Los pájaros trinaban.
Un pájaro le dijo a Billy Pilgrim: “¿Pío-pío-pi?”.

3 comentarios:

Adrian dijo...

Está muy interesante la forma en la que escribiste los diez puntos y me imagino que deben de tener relación en la forma en que escribía este escritor al que te refieres. Hasta nace el interés por conocer las obras que mencionas. Me sorprendió la manera en la que plasmas tus ideas con las letras, ojalá sigas escribiendo pronto. Un saludo bro!!

JJ dijo...

Gracias por el comentario carnal... Pues, sí, la idea es seguir escribiendo... Sobre los 10 puntos, sí, algo tienen que ver con Vonnegut, las partes en cursivas las tomé de uno de los libros... Cuando gustes te presto alguno... Te mando igual un saludo...

Omar dijo...

Y Pepe me regaló Matadero 5 justo antes de nuestra aventura sudamericana.

Billy Pilgrim entonces viajó al Cono Sur. Llegó por el Pacífico hasta Lima, cruzó los Andes hasta Buenos Aires, navegó a través del Río de la Plata y se perdió en Montevideo ¿otra treta de los traflamadorianos? ¿O un simple olvido de viajero?

Me incliné por esta última explicación hasta el 12 de abril de 2007. Esa mañana -mientras me transportaba a mi oficina- leía las aventuras (¿o desventuras?) de un grupo de prisioneros americanos en Dresde durante la Segunda Guerra Mundial. En ese preciso momento la radio anunciaba la muerte de Kurt Vonnegut ¿casualidad? No creo... Así era, así debía ser, Así fue.