martes, 11 de septiembre de 2007

Salvador Allende


Podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales, ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse avasallar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde, de nuevo, se abrirán las grandes alamedas, por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
Estas son mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

Fragmentos de las últimas palabras de Salvador Allende Gossens (26 de junio de 1908 – 11 de septiembre de 1973)

1 comentario:

highfighter dijo...

11 de septiembre, el otro 11, que nos sirva de ejemplo, en verdad lo es